Deuda Historica del Segura en la provincia de Albacete

Los ayuntamientos de Letur, Nerpio, Yeste, Elche de la Sierra, Molinicos y Socovos presentan una batería de 11 alegaciones conjuntas al llamado Esquema Provisional de Temas Importantes Plan Hidrológico de Cuenca de la Cuenca del Segura

Los municipios albaceteños que forman la cuenca alta del Segura son los olvidados de la gran polémica de estos días en torno a la gestión del agua, entre Castilla-La Mancha, por una parte, y Murcia, Alicante y Almería, por la otra.
Pero, si no se cuenta su parte de la historia, es imposible entender el porqué de muchas cosas como, por ejemplo, los motivos que llevan a la inclusión de una cláusula en el Estatuto de Castilla-La Mancha en la que se pide el final del trasvase Tajo-Segura en 2015.
La historia de estos pueblos es la de una comarca que cuenta con una de las mayores densidades de obras e infraestructuras hidráulicas por metro cuadrado del mundo. Una zona rica en agua en la que, por contra, muchos de sus pueblos tienen graves problemas de abastecimiento.
Los elementos básicos de esta historia se encuentran resumidos, condensados, en 22 folios. Son los folios que contienen 11 alegaciones que han presentado seis municipios de la provincia, Letur, Nerpio, Yeste, Elche de la Sierra, Molinicos y Socovos, ante la Confederación del Segura (CHS).
Estas alegaciones, presentadas en bloque a través de la Mancomunidad de la Sierra del Segura, forman parte de las 456 aportaciones al Esquema Provisional de Temas Importantes del Plan de la Demarcación Hidrográfica del Segura, cuyo plazo de presentación concluyó el pasado 31 de enero, y que forman parte del proceso de revisión del citado Plan.
«En la comarca de la Sierra del Segura existe la mayor proporción de infraestructuras hidráulicas del territorio nacional», pues sobre el propio Segura, están los embalses de la Fuensanta y el Cenajo; sobre el Mundo, el Talave y, sobre el Taibilla, el embalse del mismo nombre. Y, además, está el Canal de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla, que atraviesa Nerpio, Letur, Socovos y Férez.

una maldición. En otras regiones de España o de Europa, semejante nivel de inversión pública habría resultado sumamente beneficiosa para sus habitantes. Pero, en el Alto Segura, ha sido una maldición, «porque el agua que acumulan estos embalses no se utiliza para el desarrollo socioeconómico de la comarca, sino que se utiliza aguas abajo del Cenajo».
La demografía, en este sentido, es reveladora. Desde la construcción de estas grandes obras hidráulicas, todos los municipios han perdido población cada año pero, entre todos ellos, hay uno que se llave la palma: Férez, donde se encuentre el embalse de El Cenajo, perdió el 26’9% de su población, esto es, 424 personas.
Esta pérdida de población ha sido, asimismo, una pérdida económica. En España, buena parte de los ingresos municipales dependen de la población. Sólo en Férez, en 2008, la pérdida de los 4242 vecinos antes mencionados supuso dejar de percibir 74.258 euros en tributos del Estado, así como aportaciones del fondo regional de cooperación y del fondo de ayuda a municipios.

cálculo de perjuicios. Por esta causa, la Mancomunidad del Segura, en nombre de los diferentes municipios albaceteños que la forman, pide que se calculen «los daños ocasionados por las infraestructuras hidráulicas que se han construido históricamente en nuestra comarca, y que los municipios afectados puedan recuperar aquello que el beneficio de otras regiones les quitó».
Pero, además, hay una cuestión de prioridades. El Texto Refundido de la Ley de Aguas establece un orden claro de prioridades en el uso del agua. Primero, por encima de todo, el abastecimiento a las personas y, después, el regadío, los usos industriales, la turbinación o los usos recreativos.
Pues bien, en estos momentos, en la cuenca alta del Segura, hay problemas de abastecimiento de aguas para consumo humano en Ayna, Elche de la Sierra, Letur, Liétor, Nerpio, Paterna del Madera y Yeste. Para mayor complicación, algunos lugares con problemas de abastecimiento forman parte de espacios naturales protegidos, como es el caso de las pedanías de Arguellite, Bochorna y La Moraleda (Yeste) y la pedanía de Vizcable (entre Nerpio y Yeste).

control de las aguas. Otros asuntos relacionados con el agua son, por ejemplo, la existencia de «más de 900 aprovechamientos de aguas para abastecimiento y regadío» que no constan en el Registro y Catálogo de Aguas de la CHS.
Este problema, tal y como se destaca en las alegaciones al esquema de Temas Importantes, tiene otra cara, y es la ausencia de control sobre el uso que se hace del agua en la cuenca baja.
«En el Esquema Provisional de Temas Importantes -recuerdan los alegantes- se expone que en gran parte de la masas de agua subterránea de la Demarcación Hidrográfica los volúmenes de concesión de aguas subterráneas son superiores a los recursos renovables de las mismas».
A todo esto, hay que añadir la existencia de regadíos ilegales, un fenómeno que la CHS intenta atajar, pero que aún pervive. Y el hecho evidente de que la inmensa mayoría del regadío, legal o no, se encuentra en las provincias de la cuenca baja, esto es, Murcia, Almería y Alicante, las mismas que salieron de manifestación.

Fuente: La tribuna

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